Campaign: Categorías de campañas
BOICOT CULTURAL
Israel utiliza abiertamente la cultura como una estrategia para encubrir, o hacer un lavado artístico (artwash), del genocidio que está cometiendo en Gaza y del régimen de colonialismo, apartheid y ocupación militar que sostiene sobre los pueblos indígenas palestinos. El genocidio israelí ha incluido la destrucción deliberada de sitios arqueológicos y de herencia cultural en toda Gaza.
BOICOT ECONÓMICO
El boicot económico a Israel pretende presionar a Israel para que cumpla el derecho internacional y persuadir a las empresas privadas para que pongan fin a su participación en los crímenes de Israel. La economía israelí depende especialmente del comercio y la inversión internacionales, lo que la hace especialmente susceptible a los boicots económicos internacionales. Muchas empresas internacionales, como G4S y HP, se benefician de ayudar a Israel a mantener su sistema de apartheid y colonialismo de asentamientos. Las campañas contra las empresas internacionales y la desinversión en ellas aumentan la presión para que pongan fin a su complicidad con la opresión del pueblo palestino por parte de Israel.
Lavado verde, genocidio y apartheid
Los pueblos indígenas de toda la Palestina histórica han soportado el apartheid hídrico de Israel, mientras sus empresas de suministro de agua y de agronegocios se benefician de los recursos naturales palestinos robados. Desde octubre de 2023, la población palestina de Gaza está sufriendo un genocidio que incluye la sequía forzada y el hambre. Israel bloquea toda la ayuda mientras sigue atacándola y bombardeándola, lo que convierte el agua y los alimentos en armas.
Gobiernos locales
Los organismos de gobierno local, como los concejos municipales y regionales, desempeñan un papel importante en nuestro sistema político. Desde la creación del movimiento BDS, decenas de autoridades locales de Irlanda, Noruega, España, Suecia, Francia, Reino Unido, Italia, Bélgica y Australia han aprobado resoluciones que apoyan el movimiento BDS o que se comprometen a no hacer negocios con empresas específicas a las que se dirige este. Desde el comienzo del genocidio de Israel en Gaza en 2023, ha aumentado el número de gobiernos locales que han aprobado resoluciones para desinvertir en Israel o para, de alguna manera, poner fin a la complicidad. Estas decisiones son poderosos ejemplos de cómo poner en práctica la solidaridad.
Solidaridad estudiantil
Israel niega sistemáticamente el derecho a la educación a las y los estudiantes palestinos. Israel ha bombardeado y atacado universidades palestinas, mientras deniega al sus estudiantes sus derechos básicos. En Palestina las organizaciones estudiantiles suelen estar a la vanguardia de la resistencia popular. El BDS es una de las tácticas clave con que los movimientos estudiantiles de todo el mundo están construyendo una solidaridad efectiva con sus pares palestinos. Decenas de gremios y gobiernos estudiantiles de Norteamérica y Europa han votado a favor de lanzar campañas de BDS, exigiendo el boicot académico o la desinversión en los crímenes de Israel. Los movimientos estudiantiles de BDS están creciendo rápidamente en Sudáfrica, Brasil, Chile y en todo el mundo. La solidaridad estudiantil organizada está ayudando a construir un enorme apoyo a la lucha palestina por libertad, justicia e igualdad entre toda una generación de jóvenes.
BOICOT DEPORTIVO
Israel impide al pueblo palestino jugar al fútbol. Los jugadores palestinos son atacados, encarcelados y asesinados de forma rutinaria. A los jugadores se les niega la libertad de movimiento para asistir a sus propios partidos. Los estadios palestinos han sido bombardeados y destruidos. Israel incluso impide la importación de equipos deportivos y el desarrollo de instalaciones futbolísticas. El racismo contra la población palestina está institucionalizado en el fútbol israelí; desde las ligas de fútbol juveniles segregadas hasta el odio anti-palestino manifestado por los clubes de aficionados, −que queda impune habitualmente−. Además, siete clubes israelíes cuya sede está en colonias ilegales pueden jugar en la liga oficial de la Asociación de Fútbol Israelí (IFA), lo que convierte a la FIFA, como organismo rector del fútbol, en cómplice de las violaciones al Derecho Internacional. Pero la FIFA ha mirado para otro lado y se ha negado a actuar. Esta campaña pretende suspender a Israel de la FIFA y de otros foros internacionales hasta que ponga fin a sus ataques contra el fútbol palestino.
Derecho al boicot
Tras su fracaso para frenar el avance del apoyo mundial al movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) por libertad, justicia e igualdad para Palestina, Israel ahora está lanzando un contraataque desesperado y peligroso. Israel está persuadiendo a los gobiernos aliados de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y otros países para que repriman al movimiento BDS. Ha impuesto una prohibición de viajar al cofundador del movimiento, Omar Barghouti, y está utilizando sus servicios de seguridad para espiar a activistas del BDS en todo el mundo. Esta guerra de represión ha sido criticada por los gobiernos de Suecia, Irlanda y Holanda, así como por importantes organizaciones, como Amnistía Internacional.
Solidaridad sindical
Los trabajadores y trabajadoras palestinas suelen ser los más afectados por los esfuerzos de Israel para socavar la economía palestina, así como por su régimen de colonialismo de asentamiento y apartheid. Los sindicatos palestinos siempre han desempeñado un papel clave en la lucha palestina por la libertad, la justicia y la igualdad. En 2011, los sindicatos palestinos se unieron para hacer un llamamiento a los sindicatos del mundo para que se unan al movimiento BDS, y formaron la Coalición Sindical Palestina por el BDS (PTUC-BDS). Decenas de sindicatos y federaciones sindicales de todo el mundo han dado su apoyo al BDS como una forma clave de solidaridad con las y los trabajadores palestinos. A través de sus campañas, los sindicatos están haciendo una contribución vital al movimiento BDS. Estibadores de Estados Unidos, Sudáfrica, Suecia y otros países se han negado a descargar barcos y exportaciones israelíes en sus puertos.
Boicot académico
Las universidades israelíes son cómplices importantes, intencionales y persistentes del régimen israelí de ocupación, colonialismo de asentamiento y apartheid.