A. Boicots económicos/de consumidores
Todas las personas procedemos de distintos entornos y tenemos múltiples intereses y áreas de activismo en las que creemos que podemos ser eficaces. Las empresas implicadas en crímenes internacionales relacionados con la ocupación ilegal, la segregación racial y el régimen de apartheid de Israel -dentro o fuera de los territorios palestinos ocupados en 1967- y el genocidio contra el pueblo indígena de Palestina son todas cómplices y deben rendir cuentas.
En julio de 2024, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictaminó que toda la ocupación israelí de Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental, es ilegal y viola la prohibición del apartheid. En palabras de Craig Mokhiber, ex alto funcionario de derechos humanos de la ONU, esta sentencia hace del BDS «no sólo un imperativo moral y un derecho constitucional y humano, sino también una obligación legal internacional».
Estos son los Criterios de Complicidad Corporativa del movimiento BDS. La complicidad directa incluye el apoyo militar, logístico, de inteligencia, financiero y de infraestructuras. Las empresas cómplices, así como sus consejos de administración y ejecutivos, pueden incurrir en responsabilidad penal por esta complicidad, y deben enfrentarse a amplios boicots de los consumidores siempre que sea factible. Tu puedes contribuir a estos esfuerzos críticos para responsabilizar a estos criminales corporativos.