Declaración PACBI

Posición de PACBI sobre la participación de las misiones diplomáticas en los dudosos esquemas de cooperación palestino-israelí y las visitas internacionales al territorio palestino ocupado

June 16, 2007

Durante años, algunas misiones diplomáticas en Israel y el Territorio Palestino Ocupado (TPO), incluida Jerusalén Este, han patrocinado, organizado o facilitado proyectos conjuntos palestino-israelíes que ofuscan o ignoran por completo la realidad de las políticas coloniales y racistas israelíes contra el pueblo palestino.

Independientemente de las intenciones, estos proyectos sólo sirven para promover una falsa imagen de Israel como una ‘democracia ilustrada’, en lugar de una potencia ocupante que durante décadas ha violado el Derecho Internacional y los derechos humanos fundamentales, y ha perseguido una agenda criminal: completar la limpieza étnica del pueblo originario de Palestina −que comenzó en la Nakba mediante la destrucción gradual y persistente de lo que queda de la sociedad palestina en los territorios ocupados y en el propio Israel.

En un momento en que el movimiento internacional para aislar a Israel está ganando terreno en respuesta a la escalada de las políticas de apartheid israelíes, desde PACBI instamos respetuosamente a todas las misiones diplomáticas, en particular a las que tienen su sede en Jerusalén, a que se abstengan de apoyar −en cualquier forma− encuentros o proyectos conjuntos palestino-israelíes que no estén explícitamente dedicados a poner fin a la ocupación ilegal y otras formas de opresión israelí. Tales reuniones y proyectos sólo contribuyen a la prolongación de la injusticia al normalizarla y legitimarla, y apoyan inadvertidamente los esfuerzos de Israel por aparecer como un participante ‘normal’ en el mundo ‘civilizado’ de la ciencia, la erudición y el arte, independientemente del hecho de que está practicando una forma perniciosa de apartheid contra la población palestina.

También instamos a las misiones diplomáticas a que se abstengan de organizar visitas a instituciones palestinas para visitantes internacionales que vienen principalmente a Israel a participar en conferencias, encuentros o festivales en las principales instituciones y escenarios, los cuales en su casi totalidad son cómplices de una u otra manera en el mantenimiento de la ocupación y la opresión. Si bien el pueblo palestino siempre ha acogido con agrado las visitas de solidaridad de delegaciones internacionales, la mayoría de nosotros/as creemos firmemente que esas visitas de solidaridad no deben utilizarse como ocasión para dar conferencias en universidades israelíes, organizar espectáculos, proyecciones de películas o exposiciones en los principales centros israelíes, colaborar de cualquier manera con instituciones políticas, culturales o académicas israelíes, o participar en actividades patrocinadas o apoyadas, directa o indirectamente, por el gobierno israelí o cualquiera de sus organismos.

Respaldado por una abrumadora mayoría de la sociedad civil palestina[1], el movimiento palestino de boicot, desinversión y sanciones (BDS) considera que las relaciones internacionales con instituciones israelíes que no han condenado explícitamente la ocupación y la opresión otorgan legitimidad a dichas instituciones. Esto incluye la totalidad de las universidades israelíes y los principales centros de investigación, así como la gran mayoría de las instituciones culturales y artísticas.

Los llamamientos palestinos a boicotear a Israel −hasta que cumpla plenamente con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional− se inspiran en los llamamientos sudafricanos a boicotear el apartheid en un pasado no tan lejano. Los ex líderes sudafricanos contra el apartheid han sido los primeros en exponer los denominadores comunes subyacentes entre los dos sistemas de discriminación racial, incluso argumentando que el apartheid israelí es en muchos sentidos peor que el que existía en Sudáfrica, como ha declarado el Relator Especial de la ONU para los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos Ocupados, el profesor John Dugard. En efecto, la opresión del pueblo palestino por parte de Israel tiene tres niveles: la ocupación militar de Gaza y Cisjordania, incluida Jerusalén Este, y la extensa colonización de esta última; la negación de los derechos reconocidos por la ONU a la población palestina refugiada, incluyendo su derecho al retorno; y el sistema de discriminación racial contra las y los ciudadanos palestinos de Israel. Esto pone de relieve la necesidad de coherencia moral por parte de representantes de Estados que, mediante sanciones sostenidas, participaron activamente en la caída del apartheid en Sudáfrica. Les pedimos que apliquen los mismos estándares y que no hagan una excepción con Israel.

PACBI
 

 
[1] En julio de 2005, en el primer aniversario del fallo de la Corte Internacional de Justicia sobre la ilegalidad del Muro y el régimen de ocupación, más de 170 sindicatos y organizaciones de la sociedad civil palestina hicieron un llamamiento al boicot, la desinversión y las sanciones (BDS) como una forma no violenta de resistir la opresión israelí. El Llamamiento de PACBI al boicot académico y cultural a Israel también ha recibido un amplio apoyo de federaciones académicas, profesionales, literarias y artísticas de Palestina, así como de organizaciones de la sociedad civil.
 
 

 

June 16, 2007
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