En septiembre, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución histórica, pidiendo a los Estados y a la ONU que sancionen a Israel. Esta resolución afirmó que el fallo de julio de 2024 de la CIJ (Corte Internacional de Justicia) activa la obligación legal de todos los Estados de poner fin a la complicidad en la ocupación ilegal y el régimen de apartheid de Israel. 124 Estados de todo el mundo se comprometieron a dar los primeros pasos para imponer sanciones. ¡El momento de hacer esto realidad es ahora!
Durante más de un año, hemos estado compartiendo imágenes, historias y estadísticas espantosas del creciente número de palestinas y palestinos asesinados, quemados, hambrientos, desplazados y enfermos en el genocidio cada vez más devastador de Israel contra los 2,3 millones de palestinas/os en Gaza. Hemos estado pidiendo más fuerte que nunca que se presione a los Estados y a las instituciones internacionales para que cumplan con el mínimo indispensable de su obligación legal de poner fin a la complicidad mediante la imposición de sanciones legales y selectivas a Israel.
Es la complicidad de la “comunidad internacional” con el régimen de 76 años de colonialismo de asentamientos, limpieza étnica y apartheid de Israel lo que le ha dado lo que el Secretario General de la ONU llama “impunidad total”, animándolo a perpetrar el primer genocidio transmitido en vivo del mundo contra el pueblo indígena palestino.
Frente a las atrocidades y crímenes contra la humanidad cada vez peores de Israel, un número creciente de Estados han comenzado a prestar atención al llamado palestino para poner fin a la impunidad de Israel, cediendo a la presión de los movimientos de masas en todo el mundo.
Algunos Estados han puesto fin o han degradado sus relaciones diplomáticas con Israel. Muchos se han visto obligados al menos a proclamar que detuvieron las exportaciones y transferencias militares a Israel, aunque las declaraciones políticas a menudo todavía no se reflejan en la realidad. Los tribunales han fallado en contra del envío de armas a Israel. Las corporaciones han puesto fin a sus planes de expansión y a sus vínculos con Israel. Un número cada vez mayor de Estados niegan el permiso de atraque a los barcos que transportan armas con destino a Israel. Sindicatos, estudiantes, organizaciones de la sociedad civil, colectivos culturales y académicos, junto con decenas de millones de personas de conciencia en todo el mundo, se han estado organizando y pidiendo incesantemente sanciones, embargos militares, boicots y desinversiones contra Israel y las corporaciones cómplices.
Sin embargo, el Israel del apartheid continúa su genocidio en Gaza junto con la intensificación de su violencia en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental, sus masacres en el Líbano y la escalada de agresión contra otros Estados de la región. A pesar de que ha atacado implacablemente a la ONU, incluido el asesinato de al menos 228 miembros de su personal, la destrucción de escuelas de la ONU, el ataque con fósforo blanco a las fuerzas de paz de la ONU en el Líbano y ahora la prohibición de la Agencia de la ONU de Obras Públicas y Socorro para los y las Refugiadas Palestinas (UNRWA) en áreas bajo su control, ¡Israel sigue siendo un miembro de la ONU!
Mientras la impactante pulverización del derecho internacional por parte de Israel amenaza con empujar al mundo entero hacia un orden colonial en el que reina solamente la ley del más fuerte , no basta con señalar con el dedo a los socios occidentales de Israel en el genocidio. Los Estados de todo el mundo tienen que dar un paso adelante y cortar sus propias relaciones militares, comerciales, diplomáticas, académicas, deportivas y culturales con el Israel del apartheid, como se hizo para aislar a la Sudáfrica del apartheid.
Únase a nosotras y nosotros en una semana global de acción del 20 al 29 de noviembre, previa al Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino de la ONU, y presione a los Estados y a la ONU para que tomen acciones concretas de rendición de cuentas. Presione a su gobierno para que preste atención al llamado unificado del pueblo palestino de sanciones mediante:
Solicitar o apoyar demandas para suspender a Israel de la Asamblea General de las Naciones Unidas y excluirlo de todos los foros internacionales.
Imponer un embargo militar bidireccional, obligatorio y completo a Israel, que incluya todos los equipos militares y de doble uso, las asociaciones entre la industria y el ejército y la investigación militar y de doble uso.
Imponer sanciones legales y selectivas, incluido el fin de las relaciones diplomáticas con Israel, la imposición de sanciones bancarias y financieras y la suspensión de acuerdos comerciales y de cooperación.
Abstenerse de ayudar, asistir o reconocer la situación ilegal creada por las violaciones del derecho internacional por parte de Israel, incluso mediante una prohibición total de acuerdos comerciales que impliquen la presencia ilegal de Israel en los territorios palestinos ocupados.
Imponer sanciones selectivas a personas físicas y jurídicas cómplices, corporaciones e instituciones israelíes e internacionales involucradas en violaciones del derecho internacional y crímenes internacionales por parte de Israel.
Aquí hay algunas acciones sugeridas para esta semana:
Interrumpa pacíficamente las agendas de los facilitadores del genocidio, a los tomadores de decisiones en su gobierno y a las instituciones estatales que mantienen los lazos de complicidad.
Organice una carta/acción por correo electrónico u otras formas de movilización masiva para presionar a su gobierno, a los ministerios pertinentes y/o al parlamento para que presten atención a las demandas. Adapte su lenguaje al contexto, utilizando idiomas locales/regionales accesibles.
Organice reuniones de incidencia con parlamentarias/os y ministras/os, informándoles sobre sus obligaciones para poner fin al genocidio y el apartheid contra las y los palestinos. Puede encontrar materiales relevantes para estas sesiones de presión aquí.
Canalice su dolor y su ira hacia una acción colectiva significativa. Presione a su gobierno para que ponga fin a la complicidad con el Israel genocida y lo haga responsable de sus crímenes contra las y los palestinos y contra la humanidad en general.
¡Nunca más es ahora!