Declaración PACBI

Criterios para elegir el objetivo óptimo de BDS

May 5, 2014

https://bdsmovement.net/es/news/directrices-pacbi-para-el-boicot-cultural-internacional-de-israelA medida que el BDS crece, son muchos los activistas de todo el mundo, incluso de Palestina, que se plantean a qué institución o empresa deben boicotear y cómo. La selección de un objetivo de boicot o desinversión para una campaña de BDS académico, cultural, económico, deportivo o de otro tipo, a veces no es tan sencilla como puede parecer, especialmente si se enmarca en la estrategia general que establecen las directrices del BDS. Aquí nos centraremos específicamente en los objetivos del boicot cultural y académico.

A medida que el BDS crece, son muchos los activistas de todo el mundo, incluso de Palestina, que se plantean a qué institución o empresa deben boicotear y cómo. La selección de un objetivo de boicot o desinversión para una campaña de BDS académico, cultural, económico, deportivo o de otro tipo, a veces no es tan sencilla como puede parecer, especialmente si se enmarca en la estrategia general que establecen las directrices del BDS. Aquí nos centraremos específicamente en los objetivos del boicot cultural y académico.

Todas las instituciones académicas y culturales israelíes –y consideramos instituciones también a los coros, orquestas y grupos de danza– son cómplices del régimen de ocupación colonial y de apartheid de Israel, a menos que denuncien públicamente las violaciones israelíes del derecho internacional y acepten la plena igualdad de derechos de las y los palestinos. Según las directrices para el boicot internacional a Israel [1] adoptadas por la sociedad civil palestina, el mero hecho de que una institución israelí reciba financiación estatal no es condición suficiente para llamar a su boicot. Pero ciertamente, recibir financiación estatal hace que a la institución en cuestión le corresponda adoptar una posición pública de condena del régimen de dominación israelí contra el pueblo palestino.

Como en la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, ninguna institución puede pretender estar “por encima” de la política [2] solo por producir arte o ciencia. La institución es cómplice y, por lo tanto, está sujeta al boicot en tanto en cuanto se beneficia del orden injusto imperante y opta por guardar silencio al respecto. Si un foro internacional invita a una institución cómplice, aquella a su vez se convierte en cómplice y, por tanto, objetivo de boicot.

Sin embargo, la Campaña BDS, y la PACBI como parte integrante, no boicotea cada evento, producto o institución boicoteable porque sería imposible alcanzar resultados concretos. Para ser estratégicos, seleccionamos cuidadosamente nuestros objetivos y cómo intervenir en cada caso. Si una manifestación puede ganarnos más enemigos que amigos, nos la saltamos. Si una protesta “artística” digna funciona mejor, entonces la hacemos. Sirva de ejemplo la brillante interrupción de una actuación musical, soprano incluido, que nuestros compañeros británicos provocaron a la Orquesta Filarmónica de Israel en Londres en 2011, parte de la cual fue retransmitida por la BBC antes de que la emisora se diera cuenta de lo que estaba ocurriendo [3]. Si consideramos que lo mejor es una simple declaración, la emitimos. Si nos ayuda más a crear conciencia ignorar un evento boicoteable, lo hacemos y nos centramos en objetivos más importantes. Después de todo, el BDS es un movimiento en construcción de abajo a arriba.

Independientemente de las tácticas de intervención, para que el proceso de selección de un objetivo de BDS sea estratégicamente eficaz debería de cumplir los siguientes tres criterios:

1) El grado de complicidad: cuanto mayor sea la complicidad más fácil será movilizar apoyos para la acción de BDS contra un objetivo determinado. Por ejemplo, el hecho de que las Universidades de Tel Aviv y Technion estén fuertemente vinculadas con el desarrollo de productos y doctrinas militares que Israel utiliza en la perpetración de crímenes de guerra contra civiles palestinos y libaneses hace que ambas instituciones sean objetivos óptimos de BDS.

2) El potencial de aglutinar a una gran coalición transversal contra el objetivo: el boicot contra el gigante de la seguridad G4S, por ejemplo, tiene mucho más sentido que boicotear a una empresa cuyas violaciones se restringen a los derechos palestinos. G4S viola derechos de los inmigrantes, está muy implicada en la privatización de servicios públicos esenciales de muchos países, etc., lo que la convierte en un objetivo ideal porque favorece la creación de una coalición amplia en su contra (sindicatos, organizaciones en lucha contra la privatización, artistas, redes de defensa de los solicitantes de asilo, entre otros).

3) Posibilidad de éxito: aunque se cumplan las dos condiciones anteriores, si no contamos con una posibilidad razonable de éxito no lanzamos una campaña contra un objetivo. El éxito a veces no está en conseguir que se cancele un evento sino  simplemente en llegar a un público mayoritario y obtener su apoyo; en convencer a un supermercado de que deje de comprar a una empresa vinculada a la ocupación israelí y el apartheid, o en que se cancele un programa de intercambio con una universidad israelí.

Pero las victorias simbólicas por sí solas no son suficientes. En última instancia, nos implicamos en el BDS para lograr los derechos palestinos y no para sumar puntos y conformarnos con gestos simbólicos. Sólo a través de éxitos sostenidos, acumulativos, progresivos e integradores puede el BDS alcanzar sus objetivos: libertad, justicia e igualdad.

 

Notas:

[1] Directrices para el boicot académico: http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=1108

Directrices para el boicot cultural

[2] http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=2010

[3] http://www.nytimes.com/2011/09/03/world/europe/03london.html?pagewanted=all

 

May 5, 2014
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