La empresa israelí de agua Mekorot sufre pérdidas de 170 millones de dólares en Argentina a medida que el movimiento BDS se extiende hacia el sur

 

- La pérdida del contrato de La Plata se produce tras un boicot similar por parte de la empresa holandesa Vitens
- Empresas constructoras y fondos de pensiones europeos abandonan Israel
- Sindicatos de estudiantes y jóvenes siguen apoyando el movimiento BDS
- La YWCA y la YMCA de Noruega se suman al BDS

En el último éxito del creciente movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra Israel, las autoridades de Buenos Aires han suspendido un acuerdo propuesto por un valor de 170 millones de dólares para una planta de tratamiento de agua con la empresa estatal israelí de agua Mekorot. La decisión se produjo tras una campaña de sindicatos locales y grupos de derechos humanos que relacionó el papel de Mekorot en el robo de los recursos hídricos palestinos por parte de Israel, con pruebas de que el proyecto no cumplía con las normas y necesidades argentinas. Las personas activistas argumentaron que Mekorot intentaba exportar a su país las políticas discriminatorias en materia de agua que ha desarrollado contra el pueblo palestino.

Esta victoria contradice en gran medida las afirmaciones israelíes, expresadas por última vez durante el discurso de Netanyahu en el Comité Estadounidense–Israelí de Asuntos Públicos (CEIAP), de que el Sur global, ávido de tecnología israelí, es un mercado en crecimiento indiscutible.

Mekorot se apropia ilegalmente del agua palestina y la desvía hacia asentamientos israelíes ilegales y ciudades dentro de Israel, además de imponer graves obstáculos a las personas palestinas para acceder a su propia agua. Amnistía Internacional ha acusado a Israel de privar al pueblo palestino de su acceso al agua “como método de expulsión” y un informe parlamentario francés acusó a Israel de imponer un sistema de “apartheid hídrico” en el territorio palestino ocupado.

La gran empresa holandesa de servicios de agua Vitens suspendió un acuerdo de cooperación con Mekorot alegando que la relación violaba su “compromiso con el derecho internacional” en un anuncio de gran repercusión mediática en diciembre.

El gobierno provincial de Buenos Aires aprobó un acuerdo para un proyecto de planta de agua potable con un consorcio liderado por Mekorot tras una visita a Israel del gobernador Daniel Scioli en 2011, pero las protestas y las presiones han llevado a las autoridades locales a suspender el proyecto.

Adolfo, ingeniero y representante del sindicato CTA/ATE Hidráulica en Buenos Aires que hizo campaña contra la planta de Mekorot, dijo: “Tras realizar una investigación llegamos a la conclusión de que Mekorot llegó a Argentina con la intención de repetir lo que están haciendo en Palestina. El agua es un derecho para todas las personas y ninguna empresa debería poder suministrar agua de manera discriminatoria”. Por su parte, Tilda Rabi, presidenta de la Federación de Organizaciones Palestino-Argentinas expresó: “Luchamos en solidaridad con la causa palestina por la justicia, la liberación y el retorno, y ganamos una batalla no solo contra los crímenes israelíes contra el pueblo palestino, sino también por el derecho al agua aquí en Argentina”.

Las personas activistas saben que la decisión se tomó en diciembre de 2013, pero solo pudieron verificar la noticia el 7 de marzo. Consideran que la decisión de Buenos Aires es la señal más reciente de que el movimiento internacional de BDS está aislando cada vez más a Israel y teniendo graves repercusiones económicas en su régimen de ocupación, colonialismo y apartheid. 

Amigos de la Tierra Palestina y una serie de socios del movimiento BDS están convocando a una semana de acción contra Mekorot durante la última semana de marzo. El jueves, estudiantes de la Universidad Nacional de Galway en Irlanda votaron en todo el campus a favor de respaldar el BDS, tras el éxito de un referéndum similar para activistas del BDS en la Universidad de Windsor en Canadá. Los sindicatos estudiantiles nacionales y locales de toda Europa y América del Norte han votado ahora a favor de apoyar medidas relacionadas con el BDS.

Los medios de comunicación israelíes atribuyeron la reciente retirada de dos importantes empresas constructoras europeas de la licitación para construir puertos marítimos en Israel al temor al boicot, y una tercera empresa solo aceptó seguir adelante con planes similares después de que se le permitiera presentar una oferta bajo un nombre diferente.

El mes pasado se supo que el fondo de pensiones estatal de Luxemburgo ha excluido a nueve bancos y empresas israelíes por su papel en los asentamientos ilegales israelíes, siguiendo decisiones similares tomadas en los últimos meses por los fondos de pensiones públicos de Noruega y los Países Bajos, así como por el Danske Bank, el banco más grande de Dinamarca.

Una reciente conferencia de solidaridad organizada por personas parlamentarias sudafricanas y grupos de la sociedad civil emitió la Declaración de Ciudad del Cabo, en la que respalda el BDS y acusa a Israel del crimen de apartheid. Adicionalmente, la rama noruega del movimiento YMCA-YWCA anunció recientemente su apoyo a un boicot económico contra Israel.

Zaid Shuaibi, portavoz del Comité Nacional Palestino del BDS, la mayor coalición de la sociedad civil palestina que lidera el movimiento BDS global, expresó: 

“Los intentos de Israel de difamar al movimiento BDS están fracasando; Israel se encuentra cada vez más aislado a medida que personas de conciencia de todo el mundo toman medidas para apoyar los derechos del pueblo palestino y los inversionistas se dan cuenta de que existen graves riesgos económicos y de reputación asociados con hacer negocios con Israel. [...] El boicot se está convirtiendo en una forma cada vez más poderosa y empoderadora para que la gente común apoye al pueblo palestino en su lucha por poner fin a la ocupación y a las políticas de apartheid de Israel, y por el derecho de las personas refugiadas palestinas a regresar a sus hogares”.