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ADMITIDO POR EL ANTIGUO PM ISRAELÍ, IGNORADO POR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN OCCIDENTALES

Por último, los líderes de la oposición de Israel, no solo sus principales economistas y ejecutivos de negocios, están admitiendo que bajo el gobierno actual, el más ultraderechista, fundamentalista y corrupto de su historia, el apartheid israelí se enfrenta a una grave crisis económica y se está convirtiendo rápidamente en una #NaciónEnDeclive (#ShutDownNation).

Entonces, ¿por qué los principales medios de comunicación occidentales siguen guardando silencio al respecto?

El ex primer ministro Ehud Barak advirtió: “Se han quitado las máscaras. [...] Netanyahu y sus socios [están] decididos a degradar Israel en una dictadura corrupta y racista que desmoronará la sociedad, aislará al país y pondrá en peligro su futuro”.

Para no quedarse atrás, el ex primer ministro Yair Lapid escribió recientemente: “Israel ya no es una nación emergente. Es una nación en crisis. Es una crisis política, social e internacional, pero sus efectos serán económicos... Algunos de los daños [económicos] causados recientemente tardarán años en repararse”.

Estas dramáticas declaraciones de personas destacadas de la política israelí han sido provocadas por varios informes recientes que detallan la magnitud de la crisis de la economía israelí y, en particular, de su principal motor, el sector de la alta tecnología.

Un nuevo informe publicado por el bufete de abogados Gornitzky GNY y el Centro de Investigación IVC, por ejemplo, revela que las inversiones iniciales en nuevas empresas israelíes cayeron un 90% en el primer trimestre de 2023, en comparación con el mismo periodo de 2022.

Las empresas israelíes de alta tecnología experimentaron un descenso masivo de la financiación en el primer semestre de 2023, con una disminución de las inversiones del 68% respecto al periodo correspondiente del año pasado.

Una encuesta de la Autoridad de Innovación de Israel descubrió que el 80% de las empresas emergentes israelíes en 2023 hasta ahora “se abrieron fuera de Israel” y que las empresas también “tienen la intención de registrar su futura propiedad intelectual en el extranjero, lo que resultaría en un duro golpe para las arcas fiscales de Israel”.

Mientras que el Nasdaq ha subido un 17% este año, el índice tecnológico israelí ha bajado un 4%. Si la diferencia sigue aumentando, “a muchas empresas israelíes de alta tecnología les resultará muy difícil conseguir inversiones y se verán obligadas a cerrar o trasladarse a otros países”, declaró la Autoridad de Innovación.

En una reflexión sobre el agravamiento de la crisis de la alta tecnología israelí, el destacado economista Eugene Kandel declaró la semana pasada: “La alta tecnología israelí podría no existir en una década, incluso sin inestabilidad política, y el riesgo es aún mayor en el ambiente actual”.

Shaul Meridor, ex jefe del Departamento de Presupuestos del Ministerio de Finanzas israelí, afirmó que “el actual gobierno ha dado esteroides a la crisis mundial aquí en Israel. Todos los inversores dicen ‘se han vuelto locos, así que esperaremos’, pero su ‘esperar’ significa ‘no volver’”.

Yossi Levy, director general del gigante Moore Investment House, dijo que desde que el nuevo gobierno anunció sus planes judiciales, Israel ha perdido unos 10.000 millones de dólares entre “fondos que salieron de Israel y los que no entraron”. Los inversores “buscan un... mercado seguro, y aquí no lo encuentran”.

Una editora israelí de alto nivel dijo recientemente: “Es hora de dar a Israel una verdadera cachetada en la cara” para poner fin a su opresión del pueblo palestino. Con la fuga de capitales de Israel, la sequía de inversiones, las deslocalizaciones de alta tecnología y el empeoramiento de la crisis económica, existen ahora razones financieras de peso, no solo éticas y jurídicas, para #DesinvertirDelApartheid (#DivestFromApartheid).