Hace más de veinte años, el pueblo palestino lanzó un llamamiento al Boicot, Desinversión y Sanciones, una poderosa estrategia no violenta para confrontar la injusticia y construir poder popular. Dos décadas después, ese llamamiento se ha convertido en un movimiento global liderado por el propio pueblo palestino, que conecta a millones de personas, organizaciones, sindicatos, figuras culturales, académicos/as, artistas y movimientos de todos los continentes.
Hoy, ante el genocidio estadounidense-israelí contra el pueblo palestino, sostenido por la complicidad internacional y flagrantes dobles raseros, la necesidad de solidaridad es más urgente que nunca. Pero, incluso en los momentos más oscuros, personas de todo el mundo se han negado a permanecer en silencio. Conjuntamente, hemos transformado el dolor y la rabia en acción, la solidaridad en poder organizado, y la indignación en campañas que desafían la impunidad israelí y los sistemas cómplices que la sostienen.
Cada grieta que hemos ayudado a crear en el muro de la complicidad ha llevado un mensaje de esperanza a nuestro pueblo.
La noche del 18 de noviembre, lanzaremos la Conferencia Regional BDS@20 Europa con un evento público que reunirá a representantes y voces de Palestina y de toda Europa. Activistas, artistas, académicos/as, sindicalistas, figuras culturales y líderes/as públicos/as se reunirán para reflexionar sobre lo que hemos construido colectivamente, abordar los desafíos que tenemos por delante e imaginar lo que es posible cuando millones de personas actúan juntas.
Miramos hacia el futuro con determinación. Persistimos en la lucha para poner fin al genocidio israelí y desmantelar un régimen sostenido durante décadas por el colonialismo de asentamiento, el apartheid y la ocupación militar. Sabemos que el camino que tenemos por delante exigirá aún mayor valentía, creatividad, visión estratégica, resiliencia, así como alianzas interseccionales sólidas.
Únete. Trae tu voz, tu solidaridad y tu poder. Celebra los más de veinte años de BDS — no simplemente para hacer balance de lo logrado, sino para dar forma colectivamente a lo que viene a partir de ahora.
Porque el futuro no es algo que esperamos. Es algo que construimos conjuntamente.